Mari Trini

SOLISTA

Nombre: María Trinidad Pérez de Miravete Mille y Pascual de Riquelme 

Nacimiento: Murcia, 12 de julio de 1947 

Fallecimiento: Murcia, 6 de abril de 2009.                            

Período de actividad: 1968-2008

Estilo musical: Canción de autor, pop balada, canción francesa.

ACTIVIDAD

(Por J.M. Moratinos)

María Trinidad Pérez de Miravete Mille, junto con María Ostiz y Cecilia, la gran cantautora pionera del pop español de los años ’60 y posiblemente la de mayor proyección de las tres a lo largo de una densa y dilatada carrera, nació el 12 de julio de 1947 en Murcia, aunque su primera infancia la vivió en Singla, pedanía próxima a Caravaca de la Cruz, en el seno de una familia sin inclinaciones artísticas. Por parte de su padre tenía un origen aristocrático del que nunca presumió pero tampoco ocultó. Además, su bisabuela paterna era descendiente directa del célebre escultor murciano Francisco Salzillo (tataranieta).

Con cuatro años se trasladó con su familia a Madrid, ingresando en un colegio religioso. Al poco tiempo le fue diagnosticada una nefritis crónica que la tendrá cuatro años en cama. Además, una mala praxis de una posterior sinusitis le acabó dejando una leve deformidad en la boca que llevó el resto de su vida. Su larga postración de siete años, aparte de moldear con cierta acritud su carácter, le brindó todo el tiempo para evadirse mediante sus dos grandes aficiones: la lectura y la música; de modo que con sólo siete años aprendió a tocar la guitarra que le regaló su madrina y a componer sus primeras canciones. En 1962 recibe por fin el alta médica.

Uno de los locales de moda de la época era el Nikka’s, sito en la Avenida de América, propiedad del famoso director de cine norteamericano Nicholas Ray, quien por aquellos meses se encontraba rodando en los míticos estudios de Samuel Bronston a las afueras de Madrid. Mari Trini solía pasar por allí a cantar (temas de Brenda Lee o los Everly Brothers). Ray, quien ya la había escuchado a través de sus padres, sabe de su talento y decide apadrinarla. Sólo tiene 15 años y la envía a estudiar arte dramático a Londres de la mano de Peter Ustinov.

Era el año 1963, y las clases de Mari Trini en Londres iban orientadas para rodar una película que finalmente no se hizo. Pero ella mientras no desaprovecha la ocasión para promocionarse en programas de radio, en los que conoce en persona a grandes estrellas del cine y la música. Incluso actuó en un programa de la BBC donde coincidió con Paul McCartney… Aquella experiencia británica sin duda fue muy enriquecedora para ella; sin embargo, cada vez tenía más claro que, artísticamente, su segunda lengua no era el inglés, sino el francés. Así que, con la anuencia de Nicholas Ray, salta del Londres de la beatlemanía a la bohemia y el existencialismo de París. 

Corre el año 1964 y Mari Trini, asentada de pleno en la capital del Sena, se empapa de inmediato de los cantautores locales: Gilbert Bécaud, Léo Ferré, Hugues Aufray…; entabla amistad con Jacques Brel. Serán casi cinco años viviendo en París, durante los cuales grabará tres EPs (doce canciones en total) y un álbum para el sello Pathé en 1965 titulado «Bonne chance», donde se incluye su tema «Ce n’est pas moi», que no es otro sino la versión original en francés de su luego célebre “Yo no soy ésa”. Allí también conocerá a Claudette Lanza, su secretaria personal desde entonces, luego también representante y fiel compañera hasta sus últimos días.  

En 1968 fallece su padre, y Mari Trini da por concluida su etapa parisina. De vuelta en Madrid, busca un sello para lanzar sus temas en español. Pronto ficha por RCA, pero la discográfica la prefiere más como intérprete que como autora, grabando finalmente «Mari Trini» en 1969, un álbum con doce temas, de los que sólo cinco son suyos y el resto, composiciones de Patxi Andion, L.E. Aute o Juan Carlos Calderón. Del LP sonará bastante en las radios el sencillo «El alma no venderé», tema de Aute, aunque pasará bastante desapercibido en general.     

A finales de 1969 Mari Trini consigue un contrato con Hispavox, sello al que se vinculará durante casi veinte años. Quedaba además en manos del tándem Rafael Trabucchelli /Waldo de los Ríos, responsables del sonido Torrelaguna, que estaba haciendo furor en el pop español de finales de los ’60 con artistas de la talla de Karina, Miguel Ríos, Raphael, María Ostiz, Alberto Cortez, Los Pekenikes, Los Pasos o Los Ángeles.  

A comienzos de 1970 se publica «Amores» y el éxito es espectacular. Es un álbum con excelentes y memorables canciones, casi todas hoy clásicos del pop español, compuestas antes del paso de su autora por RCA: «Mañana» (sencillo de adelanto), «Cuando me acaricias», «Vals de otoño», «Déjame», «Un hombre marchó» o «Amores», que da nombre al LP. Y todo ello con los brillantes arreglos de Waldo de los Ríos y la sabia mano de Rafael Trabucchelli. Durante 52 semanas el álbum se mantuvo entre los 10 más vendidos, un record insólito en la música española de entonces sólo superado por el álbum «Mediterráneo» de Serrat dos años después. Las apariciones de Mari Trini en televisión y sus actuaciones por toda España se suceden, luciendo una imagen más clásica con vestidos largos y tonos oscuros, en la onda de su admirada Juliette Gréco.         

Tras «Amores», a finales del año 1971, se publica su tercer álbum, «Escúchame», segundo con Hispavox  y la respuesta popular es nuevamente masiva. Viene precedido por el sencillo «Yo confieso», tema que alcanzará el nº1 en ventas. A comienzos de 1972 el segundo sencillo, «Yo no soy esa», la aupará más firmemente aún de nuevo al nº1 de todas las listas de popularidad y venta de España. La canción tenía ya sus años pues, originalmente la grabó en francés durante su etapa parisina, pero a instancias de Trabucchelli la adaptó al español para este álbum, esta vez con los arreglos de Miguel Ramos. Con el paso del tiempo, el tema ha quedado como un himno pionero del feminismo en España en un tiempo en el que casi nadie aún se planteaba ese concepto.  

El álbum se completa con: «Seré silenciosa», «Escúchame», título del LP y cara B del sencillo «Yo confieso»; y sus particulares versiones de «Milord», clásico de George Moustaki inmortalizado por la gran Edith Piaf, «Me marcharé», versión de «Je partirai» de Gilbert Becaud; y sobre todo “Ayer” (cara B de “Yo no soy esa”), del mexicano José Alfredo Jiménez, con arreglo de Waldo de los Ríos.

Mari Trini se consagraba así como una excelente compositora, multiplicándose sus galas por todo el país, así como sus apariciones en TVE.  

Una triunfal gira por México en 1972 y un receso posterior fueron la antesala para sacar en 1973 el esperado nuevo álbum de Mari Trini, «Ventanas», en el cual intervienen nuevos productores y arreglistas (Ricardo Miralles, Eddy Guerin). Como adelanto del LP salió «Quizás», con sólo moderadas ventas. Más rutilantes son temas como «Saber amar», con música de Rafael Trabucchelli y espléndidos arreglos de Eddy Guerin; el mismo «Ventanas», donde se palpa con nitidez el serratiano sonido de Ricardo Miralles; el evocador «Paisajes»; y en particular, «El señorito español», una mordaz crítica social que extrañamente logró pasar la censura.    

Ese mismo año 1973 Hispavox lanza «L’Automne», álbum grabado íntegramente en francés para el mercado francófono y para apoyar sus actuaciones en Francia y Bélgica principalmente. En realidad, es una colección de temas de sus tres álbumes anteriores en la lengua gala: «Automne» («Vals de otoño»), «Quand tu me caresses» («Cuando me acaricias») o «Ecoute-moi» («Escúchame»), entre otros.

En 1974 Mari Trini colabora con otros artistas de Hispavox en la edición del álbum «Juntos para ayudarte» para UNICEF, aportando su canción «La costumbre de querer». Y ese mismo año publica «¿Quién?», otra colección de grandes canciones con marcada influencia francesa: como «Así te perdí», con arreglo de Waldo; «Quizás», o su nueva versión del inmortal «Ne me quitte pas» de Jacques Brel; más alguna joya oculta como «Si supieras tú», con un prolijo arreglo de cuerda. Como sencillo, el convincente «Mi tercer amor», con un estribillo con ecos de «Mañana» y un acertado arreglo de Juan Márquez. Ese mismo año Hispavox la premia con un Disco de Oro que recibe de manos de Rafael Trabucchelli.    

Durante una larga gira por Francia en 1975 Mari Trini graba «Mari Trini canta en francés», un álbum de temas casi todos adaptados de su LP «¿Quién?», de nuevo con buena acogida, ocupando altos puestos en las listas de ventas del país vecino. Y no sólo en Francia: por entonces los discos de Mari Trini se publican hasta en veinte países diferentes. Asiduamente es invitada al programa «Dominó» de Guy Lux de la televisión francesa. 

Tras la gira francesa, ese mismo año graba «Transparencias», con canciones como «El cartel», «Como nadie sabe» o «Los amantes callados», «El recluta» o «Una rosa, un crisantemo», «No te preocupes amor» y  «Mi casa mi guitarra». «Transparencias»es un disco que se vendió muy bien y con unos arreglos muy ajustados, esta vez de la mano de su pianista habitual, José Luis Sanesteban.    

En enero de 1976 es elegida Mejor Cantante Española, y fiel a su cita contractual anual edita «Como el rocío», que abre con los temas «Por ti, por ti» y «Entre la lluvia y el viento». Completan el álbum otros temas como «Olía a rocío» y «Mi infancia», -la versión de «La chanson des vieux amants» de Jacques Brel- y «Cuán peligroso es…», con arreglos de José Luis Sanesteban, destacados protagonistas de todo el álbum.   

«El tiempo y yo» (1977), su siguiente LP, sigue una temática similar al anterior. El maestro Sanesteban lidera aún los arreglos, excepto en dos temas a cargo del italiano Danilo Vaona; lo cual, unido al uso de sintetizadores, da un sonido más liviano al disco. Encabezado por “Te quiero con locura”, pegadizo tema que salió en sencillo con buenas ventas, surge de pronto el viejo sonido Trabucchelli en “Acércate”, romántica balada en 6/8 que nos devuelve a la Mari Trini de los álbumes “Amores” o “Escúchame”. Además, “Una tarde gris en Madrid” y “Compañeros de mi vida”. Aunque se vendió bien, no fue de los mejores discos de Mari Trini, que gradualmente parecía ir perdiendo fuelle.                                       

Consciente de ello, en 1978 la murciana da un paso al frente en su siguiente álbum, «Solo Para ti». Con Danilo Vaona liderando casi todos los arreglos y la llegada de Maryní Callejo, gran musa del sonido Brincos y Fórmula V entre otros, Mari Trini, quien por primera vez además toma riendas en la producción, dará un giro importante a su música. Entre todas las canciones destaca la inmensa y elegíaca “Palabras”, declarada por su autora como la favorita de toda su discografía. De similar intensidad, “Estoy pensando en ti” culmina con un espeluznante solo de guitarra eléctrica. La mano de Maryní Callejo se nota también en el marcado aire pop y blues de temas como “Sr. juez”, “Una casa en el aire” y, sobre todo, “¡Buena suerte! cariño”. Hasta el clásico de Edith Piaf “Non, je ne regrette rien” suena radical y sorprendentemente distinto al típico sonido francés. La apuesta de Mari Trini por este disco fue tan grande que lo presentó íntegramente en el Teatro de la Comedia de Madrid, con enorme éxito.

En 1979 «A mi aire» mantiene el tándem Vaona-Callejo, sin orquesta y con profusa presencia de arreglos en onda tecno. También su imagen cambia: pelo corto, vestimenta más audaz y moderna… Y la portada del álbum: un colorista dibujo con adornos de mariposas obra de Fernando de los Hoyos. El álbum cuenta con «El desertor», «Soy un caso perdido», «El poeta», «La primera vez» y el tema de más éxito de este disco, que acabará siendo «Ayúdala», tema que dos años después formará parte de la B.S.O. de la telenovela venezolana «Elizabeth». 

En 1981 «Oraciones de amor» vuelve con renovada intensidad al ágil sonido de Danilo Vaona y Maryní Callejo, con temas como “Mírame”, que abre el álbum, “Amor que estás en la tierra” y sobre todo “Llueve, duele y llueve”. Pero también hay temas rítmicos, como “¿En dónde estaré?” y “¡Guárdate…!” o country como “El producto”. Habría sido un gran álbum de Mari Trini, de no ser por el machacón “Te amaré, te amo y te querré”, extraído como sencillo, cuyo sospechoso parecido con “Todo el tiempo del mundo”, el éxito de Manolo Otero, bien pudo haberla sentado en un juzgado por supuesto plagio.

En 1982 su siguiente álbum, «Una estrella en mi jardín» y en particular la canción que lo abre y titula, se convertirá en un excepcional éxito; un clásico de su repertorio que dará un nuevo y poderoso impulso a la carrera de Mari Trini.   

El enorme éxito de «Una estrella en mi jardín» incrementa las giras de Mari Trini dentro y fuera de España, tomándose más de un año para lanzar en 1984 su siguiente obra, «Boleros». Como reza el título, este disco es una recopilación de clásicos de autores mexicanos de este género como Armando Manzanero, Cuco Sánchez o José Alfredo Jiménez. Los renovados arreglos de Jesús Glück y Maryní Callejo de estos temas y el dominio que Mari Trini ejerce de su estilo sobre ellos hacen que suenen como si ella misma los hubiera compuesto.

Para suplir el vacío de edición de nuevos temas en dos años, en 1984 Mari Trini lanza «Diario de una mujer». La dirección musical aquí recae enteramente en Maryní Callejo, quien compagina arreglos tecno con otros clásicamente orquestales.   

Aquel frenético año de 1984 para Mari Trini acabó con un recital el 9 de diciembre desde el Teatro Salamanca de Madrid, que además de emitirse por televisión quedó registrado en un doble disco en directo titulado «En vivo», con Maryní Callejo al piano y en la dirección musical.     

En 1986, con «Quién me venderá» Mari Trini vuelve al estilo melódico. Entre sus temas, «¡El gran follón!», «Si tú no estás, si no estás tú, «¡Ay dios mío!» y «A cara o cruz». Una edición especial de este álbum cierra con «Dos locos», tema de Juan Pardo con quien canta a dúo.

Decaen las ventas de los últimos discos de la artista murciana, lo que ella atribuía a la escasa promoción. Finalmente Mari Trini no renueva su contrato con Hispavox, con lo que, después de 18 años y 17 álbumes publicados, con «En tu piel» en 1987, la discográfica de la calle Torrelaguna publica su último LP. Vuelve a la producción el mismo hombre que la fichó y acogió en su día, Rafael Trabucchelli. Entre los temas del álbum destacan temas como «Debido a que», «Pero ellos no son» o «No se puede vivir así», cara A de sencillo (con «Claustro materno» en la B), «Te juré», adaptación de la sonata Patética para piano de Beethoven (no citado en créditos), o «Parlez-moi d’amour», única pieza en francés del disco.  

Casi tres años después de su salida de Hispavox y sin haber dejado mientras de actuar por España y América, en 1990 Mari Trini publica su siguiente álbum, «Espejismos», con el sello Espectacular. Grabado en los estudios Kirios en Madrid, los arreglos de este disco son obra de Rafael Martínez. Con temas como «Sobre la arena», «Déjalo correr», «Algo me está pasando», «La verdad», «Dos errantes» y, sobre todo, «Tuya» (premio de la Música Latina en Miami ese año). Un disco que tuvo bastante más éxito al otro lado del Atlántico que en España.    

En 1992 Mari Trini se retira de los escenarios, aunque sigue componiendo. Mientras, en 1993 Hispavox edita «Mari Trini – Sus grandes éxitos», un doble CD recopilatorio, para lo cual la artista no dudó en apoyar a su antigua casa discográfica mediante entrevistas de prensa, radio y actuaciones en televisión. Fue un gran éxito de ventas que alcanzó la distinción de disco de platino.  

Hasta que dos años después, en 1995, se publica «Sin Barreras» con el sello catalán Divucsa, especializado en recopilatorios. Esta circunstancia hace que, tras un tira y afloja con la discográfica, consiga lanzar un álbum «mixto»: cuatro de sus temas clásicos en nuevas versiones compaginados con nueve temas inéditos. De los nuevos, destaca «Sin un adiós», el blues «Mujer de mirada otoñal», «Chaval», bordeando el soul, o «Corazón de Madrid», que bien habrían cantado Sabina o Miguel Ríos, y «Vals a la vida». 

En 1996 Mari Trini abandona Madrid, para vivir en Sant Pol de Mar, en la costa catalana. En un intento de retomar su anterior ritmo de grabaciones al año siguiente Divucsa lanza su nuevo álbum, «Alas de cristal»: nueve temas originales y una versión de Léo Ferré. Para los arreglos contaba con Josep Mas Kliftus, antiguo teclista de Iceberg y artífice de magnos proyectos del rock progresivo español. El disco arranca con «Como una isla tu cuerpo». Además, «Voy vagando por la vida», «Vuelve», «Mira», «Es que te quiero», «No pasa nada»… La misma artista lo definió: «Este disco es un reencuentro con el público y conmigo misma».  

Ese mismo año terminó su colaboración con Divucsa, a la vez que recibió un premio de la SGAE como reconocimiento a su carrera.   

No obstante, recién entrado el nuevo milenio Mari Trini, retirada de hecho, recibe una oferta de un conocido promotor para grabar un disco con Los Panchos. La idea era alternar boleros tradicionales con temas de la artista en ese estilo, y con el único respaldo de las voces y guitarras del trío mexicano, cuyo miembro más veterano, Rafael Basurto, se encargaría de los arreglos. Así, en 2001, se forjó «Mari Trini con Los Panchos» del sello Ventura, un doble CD con 23 canciones: 12 de Mari Trini y las 11 restantes, boleros. La murciana se vuelca en el proyecto, aportando incluso dinero de su bolsillo. Con promoción televisiva, nuevas actuaciones y giras a la vista, el disco es un gran éxito comercial de inicio, llegando pronto a ser disco de oro.

Sin embargo, de forma brusca y sin previo aviso, a los pocos meses son retiradas las muchas unidades de discos que aún quedaban en las tiendas, lo que fue achacado a una repentina quiebra de la discográfica. Fue un golpe durísimo para Mari Trini, quien denunció el fiasco a la justicia. Ganó el pleito, recuperando la matriz del álbum, pero no sus ahorros invertidos. A raíz de esto cayó en una honda depresión de la que a duras penas se recuperó. “No hay nada más terrible en este mundo que te engañe un amigo”, llegó a declarar al respecto. Además, tuvo que seguir ligada por contrato con el sello Ventura durante los cuatro años siguientes sin opción a publicar.  

En 2004 su salud empieza a decaer.

En 2005 recibe un Disco de Multidiamante de la SGAE por sus ventas superiores a diez millones de copias a lo largo de su carrera. Y a finales de ese mismo año, su antiguo sello Hispavox edita un doble disco recopilatorio y un DVD titulado “Amores”, que ella ayuda a promocionar animosamente con entrevistas y actuaciones. De nuevo, las ventas son importantes, llegando a disco de platino.  

Queda libre de contrato en 2006, pero no encuentra nueva discográfica. Su salud vuelve a resentirse, y en 2008 se muda a su Murcia natal. Con todo, sigue siendo objeto de honores y agasajos, como el premio «Lucha por la Igualdad» que el 8 de marzo de 2008 le otorga la Comunidad Autónoma de Murcia por «retratar a través de sus melodías las carencias, problemas y desigualdades de la mujer».​ Fue uno de los últimos actos públicos a los que asistió. ​

Durante los siguientes meses se dedica a componer y a preparar un concierto de despedida, que no llegará a dar; pues la noche del 6 de abril de 2009 fallece Mari Trini fallece. Seis días más tarde, el el 12 de abril de 2009, el Grupo Municipal Socialista de Caravaca de la Cruz presentó una moción para dedicar a la memoria de Mari Trini algún enclave de la ciudad o de la pedanía de Singla (plaza, calle, el auditorio municipal…). Hoy Mari Trini goza de una calle a su nombre en Caravaca de la Cruz. Una década después (2 de abril de 2019), el Ayuntamiento de Murcia la nombró Hija Predilecta de la Ciudad a título póstumo.

Mari Trini fue una excelente cantautora. Por citar sólo, su canción «Amores» figura entre las 50 mejores en lengua castellana del Cancionero Español de todos los tiempos. Fue la primera cantautora española en componer y cantar en francés, y hasta en alemán («Ein Lied im Wind» [Escúchame]), publicando en Japón o en Rusia. Y ha sido tal vez nuestra autora más prolífica, con 20 álbumes originales entre 1970 y 1988 durante su etapa con Hispavox. 

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