Vino Tinto

CONJUNTO

Nombre: Vino Tinto.

Origen: Yecla (Murcia)

Fecha: 1970

Estilo: Folk

COMPONENTES

Esperanza Sempere, en sus inicios, Agustín, Paco Juárez, Carlos López Combarro, Fali Caravaca y Cristina Belmonte.

Pepe Ruiz, Guillermo Duarte, Margarita Ardanaz y Marita Ortuño. Chema Conesa,   Pascual Ortuño y Juan Manuel del Valle

ACTIVIDAD

Vino Tinto nace en la Universidad de Murcia en Noviembre de 1970,  poco después del emblemático mayo francés o la primavera de Praga, con el interés por la música popular y con savia del altiplano de Yecla, que a poco se consolidó en el mismo Murcia, en casa de los Ortuño, en donde el grupo encontró el nombre. Se presentaron como grupo en un festival organizado por la Facultad de Químicas de la Universidad de Murcia, para recaudar fondos a favor del viaje fin de carrera y decidieron que no fuera una aventura pasajera. Cuando tuvieron un repertorio consolidado, de música folk internacional, con alguna canción propia que respondiera a un estilo coral polifónico con presencia destacada de los solistas, César Oliva, director del Teatro Universitario de Murcia, al que varios pertenecían, les preparó una escenografía para el café teatro La Habana, de Murcia, donde cosecharon un éxito inesperado y sorprendente para ellos, que apenas debutaban. Poco después, en mayo del mismo año, estuvieron presentes en el Festival Universitario de Toledo. Se habían abierto las puertas de Murcia y una ventana al exterior para el grupo recién nacido, camino del resto del país, que era tierra a conquistar.

A partir de ahí  se sucedieron las actuaciones por toda la geografía española, en residencias universitarias, colegios mayores, salas de conciertos, clubs populares y festejos varios.  En 1972 firmaron con la casa de discos EMI–Odeón, tras su intervención y tras conseguir el premio a la calidad en el concurso de TV “La Gran Ocasión”, que les dio a conocer, al ser un programa de sábado noche en el único canal televisivo . En aquel verano grabaron su primer LP, del que la versión de Volver en Vino de Horacio Guarany llegó a estar en los primeros puestos de las listas de éxitos, canción que aún mantiene un lugar en el recuerdo colectivo, conteniendo un mensaje sobre el retorno del recuerdo en tan noble compañía.

Destacaba en aquel LP la fuerza y delicadeza en versatilidad interpretativa y la brillantez de sus armonías vocales, en versiones tan dispares como la de Sinner Man o Stand by me, del folklore norteamericano, Triste Está la Reina o Esta Noche ha Llovido, del hispano, y El Polo Margariteño y, en un sencillo posterior, Duerme, Negrito, del latinoamericano.  También se estrenaron como compositores de sus propios temas con la canción El Viejo o Mar de tus Ojos.

En reconocimiento de su éxito, obtuvieron alguno de los premios más acreditados de la época, el Olé de la Canción, en Barcelona, 1972, o El Laurel de Murcia, como personajes regionales del año. A partir de entonces dieron conciertos por toda la geografía española, actuando en cualquier sitio al que fueran reclamados. Teatros como el Arrieta, de Bilbao, el Romea de Murcia, en Barcelona, en Valencia, en el Beatriz de Madrid, el Gran Teatro de Córdoba, etc.; actuando en festivales como el IV Festival de Almería, con la canción Pueblos, Hombres, un canto a la acción colectiva desde lo propio de cada uno, o con El Hombre de la Lluvia, sobre el valor de las acciones individuales con la música como móvil,  para el IV Festival de la Paz en Valladolid en 1974. En el Musical Mallorca de 1977, como únicos representantes españoles en un encuentro internacional, organizado por el recientemente desaparecido José Luis Uribarri,  estrenaron La Generación del Pacto Americano.

Vino Tinto estuvo presente en momentos cruciales de la regeneración democrática ibérica. Muy significativamente en Portugal, donde habían acudido para participar en un programa de televisión, en abril de 1974, que se continuó en el festival celebrado en el Teatro Coliseu, donde José Afonso con unas cinco mil personas en una sola voz, rodeados de la desconcertada y atónita policía política del régimen de Salazar, la temida PIDE, cantó Grándola Vila Morena, en compañía de todos los presentes, como premonición de la que seria ejemplar Revolución de los Claveles por la que los portugueses iniciaron su andadura en la democracia.

Esta experiencia se repetiría casi tres años después en nuestro propio país cantando, con el más oído de los temas al que Vino Tinto dio su entrega, y es memoria viva de un tiempo que sorprendió al mundo, de igual manera que a ellos mismos aún les sorprende estar hoy en el recuerdo de un momento singular. La canción Habla, Pueblo, publicitó el referéndum para la aprobación de la Ley para la Reforma Política. De ella dijo Francisco Umbral que “…sirvió para ganar un referéndum”, o el periodista Javier Villán, que “…esa incitación sintonizó con los anhelos de muchos españoles”, “su música y su ritmo, un gran acierto del grupo Vino Tinto, fue tarareada por toda España”, diría Salvador Sánchez Terán, uno de los hombres de la Transición. José Luis Orosa declaró que fue eficaz en la calle para vender la democracia.

Pocos más entonces dieron reconocimiento en los medios de comunicación a la sencilla, pero tal vez eficaz, colaboración de Vino Tinto en el ascenso de este segundo peldaño ibérico a lo que ambos países hayan sido desde entonces. Esta canción ha sido el himno de colores políticos varios y diversos en varios países de Suramérica, particularmente en Panamá, de lo que aún nos da recuerdo vivo internet. Tan activa está que, aunque nunca se editó comercialmente, se recuerda que estuvo presente en los recientes sucesos del 15 M en la Puerta del Sol de Madrid, y aún la prensa reflejó la foto de un manifestante esgrimiendo un cartel en que ahora pedía “Habla, Pueblo” treinta y tantos años después. Algo más tarde, un capítulo de la serie Cuéntame se tituló como la canción.

La última actuación profesional del grupo fue en abril de 1978, en la Universidad de Granada. Universidad para empezar, universidad para despedirse. Por el grupo también habían pasado Esperanza Sempere, en sus inicios, Agustín, Paco Juárez, Carlos López Combarro, Fali Caravaca y Cristina Belmonte. Se volverían a reunir, de lance, para cantar unas músicas con las que el desaparecido Luis Tejero rindió homenaje al eterno poeta que vino y se fue en Granada contra la voluntad de todos. Hoy ven la luz pública con sencillez por primera vez estas canciones, resistentes a dormir en el olvido.

A partir de entonces cada uno de los integrantes de Vino Tinto siguió su rumbo por diversas actividades socialmente compartidas. A la enseñanza, a preparar el futuro de nuestras gentes, se fueron Pepe Ruiz, Guillermo Duarte, Margarita Ardanaz y Marita Ortuño. Chema Conesa se dedicó a la fotografía. Pascual Ortuño y Juan Manuel del Valle a la ciencia y al ejercicio del derecho, a acompasar la pasión con el sosiego en las relaciones humanas. Salvador a sus dibujos, Lola Marín a la ingeniería de la tierra. Pepe, además de profesor de música, siguió en su ejercicio profesional como maestro, no sólo porque durante algún tiempo formó parte del grupo hermano, Carcoma, también como arreglista, sino también como autor ensayista de sus trabajos de investigador del folklore, a la vez que continuaba como compositor y participante asiduo en los festivales veraniegos de folk en Cerdeña, donde queda anclada su huella. Nos dejó el 5 de julio de 2010, pero uno se queda en las obras que deja. Pepe Ruiz está, su obra le ha dejado presente entre nosotros. Su pueblo de Yecla, patria del grupo, le rindió sentido homenaje el pasado 2012.

El periodismo gráfico tuvo la suerte de cautivar a Chema Conesa para que pusiese imagen a la evolución de este País y este Mundo en estos años tan trascendentes para la historia del Globo terráqueo, en tres medios de comunicación del primer nivel, que se acaban de mencionar de tapadillo, porque lo que importa es que es uno de los profesionales más reputados de su ámbito, tanto, que no es difícil oírle dar conferencias sobre la importancia de la imagen en prensa, asistir a alguna exposición de éxito sobre la materia de la que sea comisario, o tener en sus manos una publicación sobre ese asunto, dirigida por él.

Marita y Guillermo han dejado su huella en el futuro de todos, adecentando en enseñanza secundaria a una generación de chavales que sacaron mejores notas en la materia que ellos enseñaron que en las que debían practicar entonces fuera de las aulas, pero a su influjo hicieron luego, lo que Margarita ha continuado en la universidad, trayendo la literatura británica a las mesas españolas, en su íntima relación vocacional con la filología inglesa. Y Guillermo recuerda, con el brío y templanza que sabe, espátula y pincel, los premios que su dominio del color y de las formas le dieron en otro tiempo.

Pascual transita los caminos jurídicos de la sabiduría para resolver los problemas de los hombres y las mujeres de esta tierra grande. Juan Manuel escribe – en el mundo del Derecho, claro- para que en las universidades se acerquen profesores y estudiantes, sus administradores y la sociedad, los inventores y los que quieren que se anticipe un mundo nuevo de Ciencia y Tecnología. Lola Marín disfruta ocupándose en un sector tan fundamental como el medio rural aragonés desde su visión profesional como Ingeniera Agrónoma.

Flora, compaginó sus actividades musicales con otras más esotéricas para darnos sus pronósticos, bien leyéndolo en las cartas del Tarot de Marsella, bien escudriñando horóscopos o carta astral en libros y revistas, y a hacerlo en radio, televisión y por teléfono. Mientras, Pilar, se acercó al periodismo y la literatura. Sus relatos recorren internet  a la vez que profesa su pasión por Africa. A ellos se han unido Javier Lázaro, también de la enseñanza y de hacer e interpretar música en compañía de muchos, casi con cualquier instrumento, al igual que Arturo Marugán al que no hay estilo que se le resista, como ha demostrado en una larga y variada trayectoria, de la que tampoco le fue ajeno el campo de la publicidad, donde dejó muestra y escuela.

El 30 de Junio de 2007, el grupo se había vuelto a subir a los escenarios en el festival de Folk Segovia, por invitación de sus buenos amigos, y antiguos compañeros de escena, del Nuevo Mester de Juglaría, junto con Carcoma, Maíz y Laurel y Hadit.

Y en junio de 2010, vamos a decir que el destino, y otra vez en Folk Segovia, los Mesteres pidieron que alguno de Vino Tinto, Nuestro Pequeño Mundo, Carcoma, Maíz y Laurel y Hadit les acompañaran en un homenaje a José Mª Íñigo y José Ramón Pardo, recordando su larga ayuda, digna de ser agradecida, por el género y por un programa colectivo que aquel dirigió en la, entonces, televisión única española con buena parte de quienes entonces lo practicaban. Y allá que fueron. Y esta segunda llamada del cartero prendió la mecha para que volvieran a reunirse, e igual que ellos otros grupos de la época, a la voz de Pioneros del Folk. Y es que la canción folk no se entierra, sino que se siembra, y acaba renaciendo reverdecida y la gente está por esperar pacientemente.

ANÉCDOTAS

Venga a la memoria el del famoso tema América, América, que fue ofrecido a Vino Tinto como primicia por los reconocidos compositores Herrero y Armenteros. El tema fue grabado por Vino Tinto tras un cámbiame aquí esta frase de “…cuando Dios hizo el Edén, pensó en América” –que no es para tanto- por otra algo menos enfática, que con motivo de este tema en su voz escuchareis, sin mayores dificultades, meses antes de la versión que hiciera Nino Bravo. Y vaya Vd. a saber si fue por eso que les fue retirado por los autores del tema el derecho preferente a lanzarla al mercado, para hacerlo a la vez que el referido y tristemente desaparecido cantante, cuando la carretera y sus propios méritos le convirtieron en un mito.

No obstante, ahí queda la versión de Vino Tinto para quien quiera saber de ella, junto con una singular Despierta, América, antítesis de la anterior, compuesta y cantada sobre la misma banda musical e instrumental, pero como canción absolutamente diferenciada. Oye las dos, lector, y opina sobre las canciones que caben en un mismo formato y sobre las visiones de ese querido continente de poderosas luces, pero también de esquinas en sombras. Conviene no adorar lo que cualquiera toca con sus manos.

MUSICA

1. Volver en vino. (Horacio Guaraní). Primera grabación y primer éxito del grupo.

2. Sinner man, (Baxter, Holt). Versión de este clásico del folk americano que aparece en su primer LP.

3. Duerme negrito. (Atahualpa Yupanqui). Clásico del autor con un tratamiento muy limpio,

4. Habla pueblo habla. (L. Figuerola, J. Laiglesia, M. Cuadrado). La canción mas conocida del grupo debido a que el partido UCD adquirió sus derechos y la utilizó como mensaje en la campaña de las primeras elecciones. La que les dio mas eco aunque nunca se editó en disco.

FOTOS

 

 

 

CARTELES

 

CARATULAS

 

Compilaciones. Rama Lama y colección música de los 60, El Folk Español

 

 

 

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