Pekenikes – Su auténtica historia

Titulo: Pekenikes, su auténtica historia.

Editorial: www.edicionesatlantis.com

Autor: Ignacio Martin Sequeros

Precio: 20€

PRÓLOGO de ALFONSO ARTESEROS

Misión cumplida, Pekenikes es sinónimo de aventura, aventura musical, cargada
de ilusión y mucha imaginación, en una España de comienzos de la década de los
60 donde, muchos jóvenes influenciados por los discos que de forma precaria, les
llegaban de los Estados Unidos o Inglaterra, soñaban y alguno lo conseguíamos,
el de formar nuestro propio conjunto.
Un día, Enrique Guzmán me contaba que en su tierra mexicana, un grupo de
jóvenes compañeros de clase se reunían para ir a patinar y descubrieron que el
que cantaba mas rock and roll, se llevaba a la muchacha mas guapa. Nacían los
Teen Tops, no se si ese fue el caso de Pekenikes. Desde luego situaciones no les
faltaron, numerosas actuaciones en centros femeninos, colegios mayores,
institutos, recuerdo por ejemplo el Calasancio o las matinales del Price en aquel
Madrid donde coincidí con ellos y pronto los descubrí.
La primera vez que yo escuché a los Pekenikes, fue en un programa de aquella
televisión, recuerdo la sintonía de dicho programa, su sonido moderno,
electrizante, el sonido de las guitarras eléctricas, el sonido Fender, un sonido que
ya conocía a través de un grupo inglés llamado Los Shadows, pero en este caso lo
que mas me llamó mi atención, fue el tema que el grupo interpretaba, música
española de García Lorca – ¡y en aquella época, ahí es nada! – era el tema “los
cuatro muleros”. No mucho tiempo mas tarde, conseguía verles por primera vez en
directo, recuerdo la sala madrileña Madison como si fuera ayer, era para mayores
de 21 años pues se trataba de una sala de baile por lo que me tuve que colar. Los
Pekenikes que recientemente habían recibido el primer disco de oro que se
otorgaba en España, actuaban al final de la tarde. Fue impresionante. El sonido
magnífico, la puesta en escena me pareció espectacular. El que mas me llamó la
atención fue el bajista, el de la barba, con un bajo impresionante, con un mástil
largo, con un clavijero grande cromado y una gran chapa también cromada con la
F de Fender, un “Jazz Bass” ¡Menudo sonido y que forma de atacar el bajo!
Enseguida supe que quería ser como Ignacio Martín Sequeros y conseguir tener
un bajo como el suyo. No habiendo transcurrido mas de dos años yo ya tenía mi
bajo Fender pero lo mas importante es que me encontraba compartiendo
escenario con los Pekenikes, era en la sala madrileña Imperator y durante muchas
tardes los Pekenikes eran los penúltimos en actuar y yo con mi grupo Los Marines
los últimos. Nunca podré olvidar el cambio de un grupo a otro con el tema musical
Té para dos y como Ignacio me daba la clavija de su cable para que yo lo
enchufara en mi bajo pues compartíamos el mismo amplificador. Pasaron los años
y entablé amistad con algunos de los miembros del grupo como por ejemplo Pablo
Argote, el del mono, batería, tristemente desaparecido o Tony Luz, amante de las
artes gráficas y del diseño gráfico como yo. Recuerdo en esa época de Imperator
a una jovencísima Maribel Llaudes esperando al que era su novio en las escaleras
de la trasera del Imperator, con un abriguito de pata de gallo con cuello de
terciopelo negro que le sentaba magníficamente bien. El novio Tony Luz,
terminaba su actuación con Pekenikes y se iba con Maribel “Karina” en su

flamante Seat 600, preparado para impresionar mas que para correr porque el que
corría con automóviles y ganaba carreras era Lucas Sáinz, fundador junto con su
hermano Alfonso e Ignacio Martin Sequeros de Pekenikes. Por cierto, en cuanto a
Karina, poco tiempo después de lo de Imperator, yo entré a formar parte de su
conjunto como bajista. Lo de Ignacio, autor de este libro, con el paso de los años
desembocó en mas que amistad, junto con otro histórico de la música Phil Trim
“Pop Tops” formamos un trío de hermanos. Nos vemos con frecuencia y hablamos
casi todos los días, incluso Ignacio en la actualidad colabora musicalmente
conmigo en documentales y programas de televisión.
Este libro es una delicia. Aporta anécdotas y lo que es mas importante, lo que los
historiadores llamamos la intrahistoria, en este caso, la intrahistoria de los
Pekenikes, con una documentación gráfica de un gran valor, su lectura me ha
puesto mi memoria patas arriba, he disfrutado muchísimo y me he enterado de
temas que desconocía, a pesar de que creía que sobre la historia de los
Pekenikes ya lo sabía todo. Un gran trabajo impagable de Ignacio Martín
Sequeros, el que para mi y para muchos fuera, no solo fundador de los Pekenikes
sino, el mejor bajista del pop y del rock español en aquella época gloriosa de los
años 60. En cuanto al conjunto de los Pekenikes que puedo decir que otros no
hayan dicho o escrito ya. Fuisteis semillero de otros grupos cuyos nombres
permanecen escritos con letras doradas en Hilo de Seda, junto al vuestro en ese
libro de la historia del pop y del rock español, Pioneros abriendo camino para lo
que vendría después hasta nuestros días, el mejor grupo español instrumental y
uno de los mejores de Europa sin ninguna duda. Que pasasteis por mi vida frente
a palacio. Y quiero deciros a vosotros componentes del grupo, los que ya no estáis
entre nosotros, como es el caso de Antonio Morales Junior y Alfonso Sáinz, que os
fuisteis de viaje casi el mismo día a un mundo mejor junto a las estrellas para
reencontraros con viejos compañeros: Eddy Guzmán, Pablo Argote, Jorge Matey y
a los que seguís estando, Juan Pardo, Pepe Barranco, Tony Luz, Félix Arribas,
Vicente Gasca, Lucas Sáinz y tantos que pasaron aunque fugazmente por alguna
formación de Pekenikes y por supuesto, Ignacio Martín Sequeros, gracias por tu
libro pero sobretodo y como a todos los demás, gracias por haber formado parte y
colaborado en la creación de esa banda sonora sentimental de los españoles, en
una época musical irrepetible. Y permitidme que yo, Alfonso Arteseros, os diga
desde lo mas profundo de mi corazón, misión cumplida.

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